Muselinas

Las muselinas para bebés son gasas grandes, están confeccionadas con tela de trama abierta, son muy ligeras y transpirables, se fabrican en algodón orgánico o convencional y en estos últimos años se han extendido también el uso de las muselinas de bambú.

Nuestras recomendaciones

¿QUÉ USOS TIENEN LAS MUSELINAS DE BEBÉ?

 

La utilidad de las muselinas de bebé que le puedes dar son múltiples:

 

  • Muselina para arrullar al recién nacido: las muselinas para bebés del modo que están confeccionadas las hacen elásticas y flexibles, son ideales para arrullar y que se adapten a las posturas en las que descansa tu bebé. Las muselinas grandes 120×120 sirven como arrullo. Desde hace miles de años se ha envuelto a los bebés recién nacidos para transmitirles seguridad y confort, ya que generalmente se sientan más seguros como cuando estaban en el útero materno, no hay que apretar la muselina al arrullar, la finalidad es evitar que al dormir el bebé lo despierte sus movimientos espontáneos.  Actualmente está de moda el uso de la muselina para arrullar.
  • Muselina para el bebé como mantita para el verano: son muy prácticas en verano cuando estás con el bebé en algún lugar que haya aire acondicionado, al ser tan finas les protege del aire frío sin darles calor como una manta. O para esas noches frescas de verano.
  • Muselina como tapasol: las muselinas son una opción más práctica para proteger al bebé del sol que la engorrosa sombrilla. Aunque la muselina tiene la particularidad de estar confeccionada haciendo formas de cuadrados con agujeros que hacen que sea transpirable recuerda dejar circular el aire por ambos lados, sobre todo en verano que puede aumentar considerablemente la temperatura del interior.
  • Muselina para proteger de las moscas: está durmiendo tu bebé y hay moscas o insectos cubre el carro o la silla con la muselina.
  • Muselina para la mamá para cubrirte cuando das el pecho: si no te gusta dar de mamar a tu bebé en público cuando estás fuera de casa una muselina es una opción muy práctica para taparte.
  • Muselina para protegerte del eructo: así se no mancha la ropa.
  • Muselina de 120×120 de improvisado cambiador: cuando sales de casa puedes que tengas que cambiar al bebé en algún sitio un poco sucio o para proteger al bebé de la sensación del plástico de los cambiadores.
  • Muselina de 120×120 como mantita de juegos: en el suelo o cuando vayas al parque en el césped.
  • Muselina para el bebé como toalla: para cuando vas a la playa o la piscina
  • Muselina como pañuelo para limpiar al bebé: las babas, las bocanadas de leche…
  • Muselina para la mamá como fular: hay muselinas con diseños muy chulos que luego puede llevar la mamá.
  • Muselina para la mamá para pareo en la playa: ya ves que después de que dejes de utilizar las muselinas para el bebé, la mamá también le puede dar usos.
  • Muselina como trapo para limpiar: cuando ya no la utilices con los pequeños de la casa y la mamá se canse de llevarla de complemento (fular, pareo…) hasta las puedes utilizar para limpiar.